Los nuevos hábitos de vida en las mujeres, el aumento de carga laboral y grado de responsabilidad, el estrés, la dieta alimenticia o el consumo de tabaco ha provocado en las mujeres lo que algunos expertos han denominado como “masculinización”. Este cambio de hábitos parece estar muy relacionado con el aumento de los casos de alopecia en mujeres.
Manuel Asín, director de la cátedra de Dermocosmética de la Universidad Hernández de Alicante afirma que las modificaciones acontecidas en la vida cotidiana de las mujeres han provocado esta mascullinización en muchos ámbitos de su vida, uno de ellos es la aparición con, cada vez más frecuencia, de la alopecia androgenética en la mujer.

Además de la alopecia androgenética, hasta el momento muy común entre los hombres, se manifiestan otro tipo de alopecias como es el caso de la alopecia carencial, relacionada con la carencia de determinadas sustancias como el hierro o el ácido fólico y, en muchos casos, con la alteración de las hormonas algo muy habitual cuando la mujer padece algún tipo de problema de tiroides por ejemplo.
El momento de la menopausia suele causar en muchos casos problemas de este tipo, la pérdida brusca de hormonas afecta entre otras cosas a la hidratación de la piel, de algunas mucosas, la calidad del pelo que en muchas ocasiones viene determinada por problemas circulatorios que impiden la llegada de todos los nutrientes necesarios al cuero cabelludo.
Según el Doctor Manuel Asín acudir al dermatólogo regularmente ayuda ha realizar diagnósticos tempranos que pueden ser tratados mediante complementos vitamínicas o medicación para corregir las alteraciones hormonales. El Doctor afirma también que pese al “boom” existente de intervenciones quirúrgicas relacionadas con los implantes capilares, no debemos cegarnos por la publicidad y los medios de comunicación, debemos seguir las recomendaciones de un médico: probar determinados tratamientos que se adapten a nuestro caso concreto y recurrir a la cirugía únicamente cuando hayamos agotado las vías anteriores.